Cuando
escuchamos la frase "cada cabeza es un mudo", nos remite a la frase
de Albert Korzybski "el mapa no es el territorio". En
ocasiones las percepciones y el lenguaje nos confunden y llegamos a creer que
lo que tenemos ante nosotros son los hechos, cuando en realidad lo que vemos no
son más que imágenes mentales, simbólicas, creadas con la información que cada
persona va adquiriendo a lo largo de su vida, sin preocuparnos en contrastarla
para tratar por lo menos de entender que cada individuo tiene la suya y que
ésta puede diferir un poco o bastante de la nuestra, sin que por ello sea menos
cierta.
Cada individuo construye su propio mapa de la realidad, según su experiencia,
añadiendo o suprimiendo determinados sentimientos o aspectos de cada uno,
porque en algún momento de su vida fue necesario que fuera así. Y crece con esa
marca en su "mapa" que en muchas ocasiones puede convertirse en un
problema.
¿En
cuántas ocasiones hemos oído diferentes versiones de un mismo hecho? Sin entrar
a valorar la intencionalidad que cada persona pueda tener a la hora de explicar lo sucedido. Si ante cualquier circunstancia o situación que nos limita o nos crea malestar somos capaces de introducir un elemento positivo, esto hará que tengamos otro "mapa", y como consecuencia nuestra realidad cambiará.
Por lo tanto y en cesación, todo depende del cristal con que se mire.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario