Pero también la democracia, tal como la entendemos desde mediados de siglo XX se está expandiendo de una forma antes impensable, no obstante, no consigue consolidarse en aquellos países con déficits estructurales por lo que la lucha por promocionarla a todos los niveles es también una lucha por la justicia y la equidad.
La consolidación de la democracia en política ha dado lugar a unas relaciones afectivas que pretenden establecer unas relaciones emocionales igualitarias, donde hablar, dialogar, se considera la base para que las relaciones de familia, pareja, parentales o de amistad funcionen.
El ensayo es ambicioso en planteamientos aunque breve en exposición, en menos de cien páginas se traza un esbozo de todos ellos, un esbozo muy sugerente, que alienta a seguir ahondando en conocimientos sobre la materia.
La consolidación de la democracia en política ha dado lugar a unas relaciones afectivas que pretenden establecer unas relaciones emocionales igualitarias, donde hablar, dialogar, se considera la base para que las relaciones de familia, pareja, parentales o de amistad funcionen.
El ensayo es ambicioso en planteamientos aunque breve en exposición, en menos de cien páginas se traza un esbozo de todos ellos, un esbozo muy sugerente, que alienta a seguir ahondando en conocimientos sobre la materia.
De allí que en nuestro criterio no debería hablarse de una democracia participativa en la globalización, sino mas bien realizar la idea de que hablar de democracia en el siglo XXI es igual a hablar de democracia de ciudadanos.